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               Historia Viva.


                                                              - Acontecimientos que hicieron y hacen la Historia de la región.

- Artículos de investigaciones históricas.

- Sección a cargo del Prof. Omar Ernesto Michoelsson.


Testimonios indígenas de Tacuarembó

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HISTORIA VIVA - Acontecimientos que hicieron y hacen la Historia de la región

En la presente nota, acercamos al amigo lector una página distinta, referida a dos testimonios que nos brinda el Libro I de Entierros de la Parroquia tacuaremboense sobre la muerte de una niñita charrúa y de una jovencita pampa en el pueblo San Fructuoso…

ATALA: la “charruita” de San Fructuoso.

Hace bastante tiempo ya (1990), en una nota de investigación inédita, habíamos sacado del doloroso olvido histórico, el caso de Atala, una “charruita” que murió en San Fructuoso de Tacuarembó en 1839, a los seis años de edad.

La partida que ubicáramos a fojas 11, del Libro I de Entierros expresa lo siguiente: “En treinta de Enero de mil ochocientos treinta y nueve, en esta Matriz de San Fructuoso de Tacuarembó se iso con solemnidad menor el oficio de Sepultura al Cadáver de Atala, de Edad de seis años, nación Charrúa, murió oy en la madrugada; loq. E Certifico.

Juan B. P. Ramírez “(Sic.)

La partida obituaria, motiva investigaciones y conjeturas, en torno al tenor de la misma… pero, es si se quiere un aporte interesante en lo que respecta a que en nuestro pueblo de Tacuarembó, recién fundado, también se recogieron o “adoptaron” niños charrúas. No de los sobrevivientes de Salsipuedes, pero sí de algunos de los combates posteriores que se extendieron hasta 1834.

Si la edad de la niña, que brinda el sacerdote: seis años, es correcta o fidedigna, presumimos que podría tratarse de una “charruita” recogida después del Combate de Paso Bautista del Cuareim (octubre de 1833), entre fuerzas del Gobierno y los Charrúas. En estas tropas al mando Raña, Jefe Político de Paysandú, iban fuerzas de Tacuarembó al mando  de Ramón de Cáceres, quién deja en sus “Memorias” algunos detalles del combate. Esas fuerzas regresaron a San Fructuoso, pocos días después, y con ellas es posible, la beba charrúa… Si bien la partida de defunción de esta niña charrúa, a la que se le dio cristiana sepultura en el cementerio de la Villa, con oficio religioso, nos permite saber de su existencia en el pueblo de Tacuarembó, lamentablemente el documento no nos indica el apellido de la familia que la tenía y la había adoptado…

ENRIQUETA: la indiecita pampa

Es generalizada la presencia nativa de los guaraníes misioneros en los inicios tacuaremboenses, al punto que constituían casi una cuarta parte de la población lugareña entonces, y que ya hemos documentado en varias oportunidades en la prensa escrita y en el libro, y cuyos lejanos descendientes hoy vemos fisonómicamente en las grandes aglomeraciones ciudadanas de fiestas tradicionales de nuestros pagos (Ej: Patria Gaucha, Desfile del 25 de Agosto, o espectáculos en el estadio Raúl Goyenola, etc.); hay una menor descendencia de charrúas, (no son correctas y fehacientes las exageradas cifras que brindan algunas agrupaciones “indigenistas” actuales) Así son ejemplos: los García, descendientes del cacique Sepé, muy prolíficos (García Lemos, García Yasuiré, García González, etc.); los Aldana, Duarte, Ayres, Rodríguez, Rosas, y algún otro apellido que hemos ubicado testimonialmente en más de 30 años de recorridas e investigaciones en nuestra campaña tacuaremboense, descienden de ancestros charrúas. (1)

Una excepción a los grupos  nativos autóctonos, es la presencia en Tacuarembó en la década de 1830, de una india pampa procedente del territorio argentino; así lo indica la siguiente partida de defunción que ubicamos en los Archivos parroquiales, del Libro I de Entierros: “En Veinte y ocho de Noviembre de Milochocientos cuarenta y uno se sepultó en el Sementerio General el Cadáver  de Enriqueta Schuster, India Pampa natural de la Provincia de Buenos -Ayres, soltera, de edad de Veinte años; murió sin sacramentos pr non aver ocorido a la Parroquia. Doy Fe. Manuel Giorgi” (Sic)

Esta jovencita pampa, que vivió su corta existencia y murió en Tacuarembó, vino de Buenos Aires a San Fructuoso, con la familia del perito agrimensor alemán  Guillermo Teodoro Schuster, que la  adoptó y crió, cumpliendo tareas domésticas en dicho hogar.

Schuster se afincó un tiempo en el pueblo de Tacuarembó, y realizó trabajos de mensuras en varias zonas norteñas e aquel tiempo, para trasladarse en 1842 al pueblo de Salto, donde realizó la mensura de aquella población del litoral. Don Guillermo Schuster, en la década de 1820 en Argentina, cumplió una importantísima y profesional labor como Agrimensor que continuó en las décadas de 1840 y comienzos del 50, al punto tal, que hoy el Premio máximo de Agrimensura en Argentina, se llama: “Premio Guillermo Teodoro Schuster”.

(Extractado de “Aborígenes de Tacuarembó”, a publicar).

ASCENDENCIA INDIGENA.

Desde algún tiempo atrás, se han venido realizando estudios de antropología  física y sanguínea, dirigidos por la Licenciada Dra. Mónica Sans. Las investigaciones se basan en el estudio de tres elementos: Mancha mongola, diente en pala y grupo sanguíneo, al que luego se ha sumado el estudio de los verticilos de los dígitos de los dedos de la mano.

La característica genética de la “mancha mongólica”, común en poblaciones asiáticas y africanas (95 % y 80 %, y sólo 10% en blancos), pero que no permite discriminar entre indígenas y africanos, hizo que se recurriera al estudio del diente en pala, exclusiva casi en un 100% de la raza mongoloide, (presente sólo en un 10 % en blancos y negros); a ello se agregó el estudio del grupo sanguíneo, en la que los análisis realizados en múltiples tribus de indígenas americanos, muestran que originalmente poseían en un 100% Grupo ORH + (factor “Diego A”…)

Resultados: en síntesis, el promedio en Tacuarembó: 46, 79% con mancha mongólica; 10 % de blancos con mancha mongólica; 41,66% de tacuaremboense con origen indígena y africano; los estudios de los individuos que presentaron el diente  en pala, dio un 19,34% de tacuaremboenses con origen indígena. Esto se aproxima a los estudios documentales que hemos brindado en otras páginas de los orígenes tacuaremboenses en las décadas de 1820 y de 1830…

Cerrando la nota, y redondeando los estudios estadísticos, de esos casi 42% de tacuaremboenses, un 20% de ellos tuvo un ancestro indígena y un 22% un ancestro africano, en el mestizaje de varias generaciones de tacuaremboenses.

Ahora tenernos, Sr. Lector, que en ese porcentaje de 20% de tacuaremboenses con un antepasado indígena en su familia, hoy no podemos decir con exactitud, ancestro guaraní o ancestro charrúa, etc.… salvo los apellidos comprobados que ya mencionamos arriba en esta nota. Y si nos remitimos a la documentación de los orígenes tacuaremboenses que tenemos bien registrados, la gran mayoría de la población indígena entonces era de origen guaraní…

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