Jorge Carozo Barcelona (Director)
Este es un dicho popular, que expresa una realidad que resulta tan notoria, que es algo que uno ve diariamente en todos los ámbitos de nuestro entorno.
Es así, que para que un artista triunfe tiene que irse a otras localidades del país, a la capital o al extranjero, sea cual sea su arte: la música, la pintura, la escultura u otras artes de nuestra lengua escrita, como la poesía, la novela o los cuentos.
Esto lo vemos claramente en los festivales de música, donde a los locales muchas veces no los aceptan ni gratis y sin embargo en otros lares se hacen famosos. Por el contrario, pagamos ingentes sumas de dinero para traer a los artistas de renombre internacional, aunque los nuestros no tengan nada que envidiarles, pero qué sé yo, tienen fama, atraen público y eso es lo que vale.
¿Qué hubiera sido de Gardel si se hubiera quedado cantando en Tacuarembó? Es más que seguro que ya no sería Gardel, sería un cantor y guitarrero más de quien ya nadie tendría ni el más lejano recuerdo.
La realidad es que esto no es más que una muestra de por qué hay que tener buenos representantes que hagan valer nuestro arte, cualquiera que sea. A veces es el "know how", como dicen los ingleses, "el saber cómo". Es decir: saber cómo hacer algo para que lo que hacemos se aprecie, para que se valore, para que alguien sepa destacar sus bondades o sus virtudes o su genialidad o lo que fuere.
¿Usted nunca se ha preguntado por qué los huevos de gallina tienen un valor comercial y los huevos de pata, que también son muy ricos y más grandes, no valen nada? La moraleja es que esto demuestra el valor de la publicidad, porque mientras la gallina cacarea y cacarea antes y después de poner el huevo, la pata va calladita, pone y se va… ¡He aquí el valor de la publicidad!
Pero hablando en serio, aquí hay muchos artistas y muchos amantes de la cultura, pero el público tiende a no apreciar esos valores, o es probablemente que no los ha "descubierto" alguno de estos genios de la publicidad o "representantes" de artistas, que terminan ganando más que ellos mismos.
Para poner un ejemplo puntual y que me viene ahora al pensamiento, me acuerdo de "Los Aparceros". Sin duda que ellos tienen su fama, pero seguramente más en otros lados que aquí mismo. No los he sentido nombrar en forma destacada en ningún festival, ni en Patria Gaucha, ni en San Gregorio y sin embargo puedo asegurar, porque si de algo conozco bastante, (porque no voy a decir que sé bastante, hablando socráticamente, "sólo sé que sé nada"); pero puedo asegurar, valga la redundancia, que tienen canciones en su repertorio que son de primera calidad, que tienen la virtud de ser auténticamente gauchescas, porque son realmente gente de campo y saben de cosas gauchas. Son muchísimo mejores que otros conjuntos que vienen de otros lados y seguramente les pagan muchísimo más, si es que les pagan algo por presentar sus excelentes canciones, verdaderas obras de arte del cancionero folclórico nacional.
Hay un joven muy humilde, que trabaja en la Radio Zorrilla y escribe poesías. No recuerdo bien el nombre de él en este momento, pero no hace mucho publicamos una de sus poesías que Sergio Losada nos envió, porque con ese poema ganó un premio y nos llamó la atención su contenido, su buena rima y el buen gusto con el que estaba escrita, así como la belleza de sus expresiones. Me dicen sus compañeros que este joven tiene un bajo nivel personal, no es ni mínimamente agrandado, sino por el contrario es callado y modesto a pesar esa gran virtud que tiene.
También esto me hace pensar en nosotros mismos, aunque no somos artistas, pero escribir en un diario varias notas, corregirlas, ordenarlas y editar un producto como lo es un diario, tiene algo de arte o al menos un conocimiento bastante profundo de cómo componerlo, de cómo elegir su contenido, de cómo nutrirlo de noticias, de notas de opinión, de cosas interesantes que atraigan a los lectores, para después conseguir más suscriptores, auspiciantes y lectores que nos ayuden a poderlo editar.
Para eso tenemos que ser serios, consecuentes, salir puntualmente, trabajar fuera de hora, pensar día y noche como mejorar el producto, ser solidarios y estar disponibles para informar, ceder espacios a quien quiera emitir su opinión y todo esto es para conseguir quienes confíen en nosotros, en nuestros contenidos y nos den su apoyo.
Por eso es que quiero agradecer a todos nuestros auspiciantes, pero en especial a la Intendencia de Durazno, que haya confiado en nuestro medio de comunicación para tenernos en cuenta a la hora de difundir sus Festivales, que sin duda se destacan en todo el país entre los mejores, entre los que atraen más gente. Por algo será que han confiado en nosotros y también por algo será que sus Festivales tienen tanto éxito y cada año se imponen más en el país y en la región. Seguramente son gente que sabe hacer las cosas y tienen un crecimiento que es digno de tener en cuenta, para ver si aprendemos cómo hacer las nuestras.